Juventud Sanse
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Partido contra las líderes de la categoría, un equipo que llegaba con 134 goles a favor y solo 4 en contra. En la ida caímos 10-1, así que el planteamiento estaba claro desde el inicio: defender bien, ser intensas, minimizar lo que pasara en nuestro área y, cuando tuviésemos balón, salir rápido en transición.

La primera parte estuvo marcada por la falta de contundencia en los primeros minutos, lo que por momentos nos hizo ponernos nerviosas. Tres acciones concretas —dos fallos puntuales y otro en un aspecto que seguimos trabajando y nos cuesta, como son las segundas jugadas— hicieron que nos fuéramos al descanso con un 3-0 en contra.

En el descanso ajustamos un par de detalles defensivos para llegar mejor a las ayudas, con un mensaje muy claro: seguir defendiendo como lo estábamos haciendo y no permitir que su jugadora nº10 estuviera cómoda en el juego.

La segunda parte fue una continuación del esfuerzo del equipo. Tuvimos algo más el balón, pero ellas demostraron por qué van primeras. Aun así, lo positivo es evidente: seis goles menos que en la ida y, una vez más, competimos contra un rival de la parte alta.

Cuando las niñas lo dejan todo en el campo, poco más se puede pedir. Orgullosa es poco. Este es el camino para que el Alevín siga peleando por estar entre los cinco primeros.

MVP: El equipo, porque una vez más entendió a la perfección lo que significa ser un grupo junto y unido.