Psicología

¿Qué diferencia a un futbolista que llega a competir a un nivel muy elevado de uno que se queda por el camino? Aunque a veces pensemos que es una cuestión de suerte o talento, aspectos que sin duda influyen, existen otros que podemos controlar para asegurar la mejor disponibilidad por nuestra parte.


Muchas veces el propio jugador tiene muy claro esos factores que le pueden hacer destacar positivamente o ser un jugador más, pero la influencia de factores externos confunde a chavales que todavía son muy jóvenes y permeables a opiniones que pueden ser no del todo acertadas.


Por ello, para conocer si los miembros de un equipo de categoría alevín del Juventud Sanse tenían conceptos claros acerca de aquellos comportamientos que les harían destacar positivamente, elaboramos dos listas, con sus propias ideas, en las que les pedimos que por un lado expresasen actitudes de “malos futbolistas” y por otro lado de “buenos futbolistas”.


Obviamente les pedimos que fuesen más allá de una visión simple y resultadista, en donde no siempre es mejor el que marca más goles, ya que a veces a los entrenadores y padres se nos olvida que están APRENDIENDO.


Sus ideas se agruparon en conceptos más amplios, e incluso se permitió algún consejo, para finalmente elaborar dos listas que se trabajarán a lo largo de la temporada, y que les permita estar más cerca de ser un buen futbolista.


Qué cosas hace un mal futbolista:


  • Pone excusas cuando las cosas no suceden como el desea.

  • No se esfuerza al máximo.

  • No reconoce sus fallos, y por lo tanto, no puede corregirlos.

  • No respeta a compañeros, entrenador, rivales, árbitros, etc.

  • Piensa sólo en el resultado.

  • Entrena de forma poco seria, y por ello no puede aprovechar las oportunidades de aprendizaje y mejora.

  • Es un “chupón”, no juega para el equipo, espera que el equipo juegue para él.

  • No se preocupa por su material de juego (botas, espinilleras, equipación) ni por su seguridad (evita quejarse de una lesión para poder jugar).

  • Confía ciegamente en su talento, cree que con ello bastará.

  • Como nunca reconoce sus fallos, si las cosas salen mal la culpa es de los demás.

  • No le gusta probar nuevos retos en los que siente que puede fallar.

  • Sus objetivos no son realistas, ya sea por ser demasiado ambiciosos o no depender exclusivamente de él.


Que cosas hace un buen futbolista


  • Busca soluciones ante las dificultades que le presenta el juego.

  • Se esfuerza siempre al 100%, por lo que cada día puede dar un poquito más, está en constante mejora.

  • Cuida su salud y su forma física.

  • Anima a los compañeros cuando las cosas no salen como el equipo desea.

  • Si falla, no se desanima, vuelve a intentarlo una y otra vez para mejorar.

  • Juega en equipo. Admite que el fútbol es un deporte en el que hay que colaborar con los compañeros.

  • Sabe cual es su misión en el juego y se esfuerza por cumplirla.

  • Cuida su material de juego y se preocupa por que esté siempre listo.

  • Sabe que la clave del éxito no es solo el talento, el esfuerzo es igual de importante.

  • Aprovecha los conocimientos del entrenador y otros profesionales con los que colabora para mejorar como futbolista en los entrenamientos.

  • Se centra en las tareas en vez de en el resultado.

  • Respeta y valora a los compañeros, cuerpo técnico, rivales y árbitros, aprendiendo de ellos.


Aunque esta dos listas están muy enfocadas al fútbol, hay algunas afirmaciones que se pueden aplicar a casi cualquier deportista e incluso a otros ámbitos fuera de un contexto deportivo.